Ahora que se lo que quieres, tengo las manos vacias, llenas de dedos, uñas y mugre. Tomo agua de la fuente y la paseo por mis dedos... me recuerda a ti en aquellos tiempos.
Como agua te ibas a diario, efímero sueño que dejó abierta la cicatriz, eterno miedo que no deja de ser pretexto. Eternos mis días que cada dia son menos sin ti.
No me amaste tanto como yo lo deseaba y ahora mientes a todo el que pasa.
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