Olvidar es muy fácil si se tienen las ganas,
se olvida el tropezón, aunque se vea la cicatriz,
olvidamos del río el agua turbia del deshielo,
también los recuerdos de "eso ya lo habías vivido".
Yo para no olvidarte, puse sábanas nuevas,
compré agenda, aprendí fechas y limpié mi casa,
aliento fresco, y cambié migajas, por un camino firme,
un camino de asfalto, que a diario recorro con esperanza,
con esperanza de que algún día, me lleve a ti,
y me encuentre con la sorpresa de que tu tampoco
me has olvidado.
Hace 5 años a estas horas sólo quería que dieran las 6 y poner a prueba unas alas de angel que aun sigo sin entender, ¿porque, si no tenían plumas... pudieron volar tan lejos?
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