Y hoy me entero que si lees,
que no has muerto como por 'ay 'dijieron,
me entero que regresas a leer el mes de enero.
Mientras no estabas hablé mal de ti,
y no porque no estuvieras o te odiara,
hablé mal porque es justo hablar mal del abandono,
de la ingrata que se olvida que la amo y la deseo,
que se olvida que mi vida es nada sin sus besos,
hasta olvidas que tu a veces necesitas mi consuelo.
Hoy me entero que si lees,
y que me amas, y deseas,
hoy me entero hasta de modo
que quisieras que te amara.
Mírame y que no se olvide,
que a pesar de que no estabas,
tenía tapados los ojos y cerrada la morada,
pues siempre quiero y espero,
en un enero tu llegada.
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